Francisco Caparrós

 

Francisco Caparrós

Nace en Baza (Granada) en 1954, inicia sus primeras experiencias con la fotografía a muy temprana edad en el estudio de su padre, donde descubre la imagen fotográfica haciendo retratos de sus amigos y descubriendo en el cuarto oscuro la magia del revelado. Se interesa por este lenguaje con particular intensidad, al mismo tiempo que lo hace por la pintura y el dibujo de la mano de Julio Vázquez, un profesor de bellas artes argentino que se instaló en esa ciudad por el año 1964. Desde entonces y hasta hoy se dedica a la fotografía, tanto en su vertiente profesional como artística. 

En el año 1966 trabaja experimentando con la imagen y el laboratorio descubriendo las características de la química fotográfica en los procesos de positivado y las capacidades de las ópticas en el lenguaje de la imagen.

Realiza trabajos de campo costumbristas de personajes y paisajes de su entorno, así como bodegones experimentales, dibujos y aguafuertes sobre cristal los cuales positivaba mezclados con objetos sobre papel; solarizaciones y demás trabajos de índole experimental.

En 1969, viaja para conocer y retratar ciudades y pueblos de la geografía española. Visita El Prado y la casa museo de Sorolla en Madrid, el museo de Bellas Artes de Bilbao y queda impresionado al contemplar las obras de Velázquez, Goya, Rubens o el Bosco. 

En 1970, se traslada a Madrid para preparar el ingreso en Bellas Artes, pero finalmente es en Valencia donde ingresa en 1973.

El año 1972 viaja a Italia para conocer y retratar ciudades, pueblos y visitar museos. Con sus primeros trabajos El movimiento y la luz, establece una relación deconstructiva, que continua hasta 2009. Una manera de arrastrar lo fotografiado en un deseo de sintetizar el paisaje, despojándolo de su carácter real. La imprevisibilidad de las imágenes recreadas en un tiempo definido de obturación, se acercan más a lo recordado que a lo propiamente observado, un símbolo de que observamos. Fernando Castro se refiere al trabajo de Caparrós como «cazador obsesivo de los placeres visuales metropolitanos, se mueve en la deconstrucción del paradigma del instante decisivo, en vez del apropiacionismo postmoderno o del instante dado».  

En su búsqueda del lenguaje expresivo, ha transitado por diversas disciplinas del paisaje y el retrato. Así en Interiores de paisaje (galería El Palau), Juan Ángel Blasco se manifiesta con respecto a este trabajo de Caparrós en la revista Cimal n.º 25 de 1985 en estos términos: 

[…] no está motivado por la «inmovilización del movimiento», afanosamente inquirida por otros fotógrafos. Su investigación se centra, preferentemente, en la naturaleza estática, en esas formas quietas que la geología brinda al espectador que explora. El tema de su predilección es la materia mineral en reposo, generosa en contrastes cromáticos y formales, descubierta en sus ricos matices de texturas y fragmentaciones rocosas. Lo ecológico inerme ejerce un especial poder de imantación sobre Caparrós atrayendo su fina sensibilidad hacia el detalle más nimio o el secreto más recóndito.

Sobre el mismo trabajo, Román de la Calle escribió: 

Paco Caparrós elabora la realidad visual, no solo mediante la selección metonímica por discontinuidad o fragmentación, o recurriendo a elocuentes efectos técnicos en las tomas y el procesado, sino también gracias al aporte de intervenciones calificables de fotogénicas, introduciendo tratamientos compositivos ejercidos directamente sobre la sustancia visual.

En la acción fotográfica de Caparrós se dan dos cualidades. Por un lado, la búsqueda de los lugares o no lugares que manifiestan un estado de soledad latente como en las series Estructuras dormidas o Casi silencio donde lo fotografiado es la huella latente de ese momento y no otro, el corto suspiro del instante reflejado y atrapado para siempre en el cuadrado recipiente de la cámara con todo lujo de detalles. Por otro lado, la escena sentida, recalificada o recompuesta con intención de arrebatar a la sustancia del inconsciente, la sensación casi olvidada del instante, el recuerdo la sensación, el olor la temperatura, el ruido. El ruido, casi lo único que queda del recuerdo, el color, el formato grande, en un intento de volver a ese espacio-tiempo. En Jerográficos fotográficos y Bambú, realizados en Nueva York y el Japón respectivamente, se da ese carácter deconstructivo y resuelto en forma de caligrafía laberíntica de expresión gestual, motivada por la emoción del momento vivido. Fernando Castro, en su texto para el catálogo de la exposición realizada en el IVAM escribe: 

Los fulgores entópicos de Caparrós son huellas de la ciudad pero que solo podrían tener ese carácter en virtud de lo que ha sucedido en la mirada mecánica de la cámara guiada por el gesto artístico. El estado hipnagógico que surge en el adormecimiento implica una orientación y limitación perceptiva especial, de la misma forma que Caparrós consigue sus Jerografías cuando la luz natural ha desaparecido, en el dominio seductor de la noche. Se ha pensado que para que se desarrolle el fenómeno de la hipnagogia es fundamental que la imaginación funcione de manera automática. Y, sin embargo, los fenómenos hipnagógicos no son un mero automatismo «contemplado por la conciencia», sino que, más bien, son la conciencia. No contemplamos la imagen hipnagógica, sino que estamos fascinados con ella. Esa especie de sueño que aún no se formó adquiere, como en las fotografías de Caparrós, una tonalidad alucinatoria, parece que esas imágenes tienen un brillo más intenso que la realidad. En vez de picnolepsia que lleva a una vivencia bunkerizada, la cámara abierta a los destellos metropolitanos consigue imágenes hipnagógicas que son puro cambio, coreografías de luz, rotaciones desconcertantes. 

Y de la exposición Bambú, realizada en la galería Raquel Ponce de Madrid escribió en ABCD. Las Artes y las Letras: 

Desde la saturación metropolitana, Caparrós ha viajado a Japón donde ha realizado una fascinante serie que titula Bambú. Con enorme lucidez, toma un elemento de gran potencia simbólica muy presente tanto en la pintura cuanto en la poesía oriental para aludir a la idea de maduración. Esa gama esplendorosa del verde de Caparrós nos entrega una honda vivencia poética. Hay en estas fotos una mezcla de aquella inmersión en el bosque de la que hablara Bachelard con la ensoñación acuática: inmensidad que desorienta y da placer unida a los reflejos fugitivos que fueron para Narciso una perdición.

Caparrós ha realizado sendas obras de videoarte, 10’27 to Liberty (2006) y El Espíritu del Bambú (2009). La primera, un trabajo de integración imagen y sonido sobre Jerográficos fotográficos realizada en NY en que el ritmo, el color y la música nos adentran en el mundo hipnagógico de la ciudad. Y la segunda se trata de una reflexión sobre el ciclo lento y complejo de la naturaleza que nos lleva a comprender la paciencia y la madurez tan presente en oriente. Esta obra fue realizada en su totalidad infográficamente por lo que así pudo abordar el proyecto de un modo expresivamente sutil. En ambos casos contó con la colaboración de Juan J. Coll, un compositor de gran sensibilidad y maestría.

En 2009 participó en el proyecto de Domingo Sánchez Blanco Museo Mausoleo, donde se enterró una escultura realizada en aluminio fundido con el título La esfera del miedo. En el acto participó el pueblo de Morille (Salamanca), Fernando Castro, Domingo Sánchez y varios poetas que llevaron la esfera a la sepultura. En su interior yacían, hechos cenizas, los miedos escritos en papel por los participantes y quemados en un acto cuasi mágico de liberación espiritual.

Rastros es un trabajo comenzado en 2007 en que profundiza en expresión del pensamiento, a partir de imágenes comprimidas y estiradas realizadas con paleta fotográfica y actúa sobre fotografías seleccionadas y tratadas a tal fin. Una suerte de pintura fotográfica, o rastros de color y forma modificados en función de la proyección o reflexión que se efectúa.

Metáfrasis es un proyecto, comenzado a principios de 2007, en el que se elaboran conceptos gráficos a partir de imágenes fotográficas sintetizando estructuras de la imagen.

De 2019 es el proyecto El jardín de la naturaleza / El jardí de la natura,  realizado basándose en la experiencia física y emocional del paisaje arbóreo y expuesto en la Fundación Bancaja de Valencia. José Luis Cueto Lominchar, vicerrector de Cultura y Deportes de la Universidad Politécnica de Valencia, fue el comisario y los textos corrieron a cargo de J. Luis Cueto, Román de la Calle y Fernando Castro Flórez.

2019. Exposición colectiva «SHIRAS 2019».

2021. Exposición «Lockdown Collective II», Galería SHIRAS Valencia.

2021. «Metropolitans, pensar la ciutat». Colectiva 15 aniversario del EMAT, Torrent (Valencia).

 

OBRAS:  

Personas, paisajes (1967); Lugares de España (1969); Imágenes italianas (1972); El movimiento y la luz (1974); Caparrós. Fotografía, pintura, dibujo (1974); Mensajes cifrados (1975); Desde el cielo (1976); Naturalezas vivas (1980) en «Aspectes de la fotografia al País Valencià», Sala Parpalló; Los cuentos del agua (1981); Interiores de paisaje (1982), Galería El Palau; Good morning America (1989); Casi silencio (Paseo en cien metros) (1990); Estructuras dormidas (1992); Invasión clip (1995); New York, mirada perdida (1999); Ruta 66 (2005); Jerográficos fotográficos (2005-2006); Las luces del Sol Naciente (2007); Bambú (2007); La esfera del miedo (2009) [para el Museo Mausoleo Morilles]; Paisajes horizontales (2010); El ángel necesario (2010) [para el Museo de BBAA San Pío V]; Floresta (2011); Islas vacías (2011); Movimiento circular (2013); Rastros (2012-2014); Metáfrasis (2017); «Arquitectura del paisaje: Miquel Navarro, Francisco Caparrós, Juan Garaizabal» (2017), galería Roberto Polo (Bruselas); «El jardín de la naturaleza» (2019), Fundación Bancaja. 

BIBLIOGRAFÍA: 

Aspectes de la fotografía al País Valencià, Parpalló (1980) // Naturalezas Vivas, Pablo Ramírez, Ediciones Nueva Lente, n.º 99 (1980) // «Interiores de paisaje. De la cámara obscura a la cámara lúcida», Román de la Calle; «Notas sobre la fotografía, la pintura y la última serie de Caparrós», Pablo Ramírez; «La expresión, el arte fotográfico y Paco Caparrós», Francisco Baños Martos, Galería Palau, Valencia (1982) // «Caparrós y la fotografía», Cimal. Cuadernos de Cultura Artística, n.º 25, Juan Ángel Blasco Carrascosa (1985) // La fotografía como erótica del objeto», Román de la Calle (1982) // Jerográficos fotográficos, IVAM, Consuelo Císcar, José García Casimiro, Raquel Gutiérrez, Román de la Calle, Fernando Castro Flórez (2006) // Photographic Hierographs. The Gabarron Foundation (2008) // Miradas arquitectónicas en la colección del IVAM, Diputación de Alicante (2008) // «El Paisaje», La fotografía en la colección del IVAM (2008) // Plusmarca. Arte y deporte, Pequín (2008) // Nostalgia de futuro: homenaje a Renau (2009) // «Otro modo de enfocar», Fernando Castro Flórez, ABCD, 30 de mayo (2009) // Fotomontaje y Experimentación. La fotografía en la colección del IVAM (2009) // «Piezas maestras», La fotografía en la colección del IVAM (2009) // La línea roja. Arte abstracto español en la colección del IVAM (2009) // «El Japón de Caparrós, pincel de luz», Cuadernos del IVAM, n.º 15, Consuelo Císcar // Arte español en la Colección del IVAM (2010) // IVAM Donaciones (2010) // Obras maestras del siglo XX en la colección del IVAM (2010) // «Art Belongs to The World» (‘El arte es patrimonio de la humanidad’), La fotografía o la reconstrucción del paisaje, Raquel Gutiérrez, Centro Chunshen de Cultura de Minhang, Shanghai.  Francisco Caparrós, Cristino de Vera, Ramón de Soto // El ángel necesario, San Pío V, Fernando Castro Flórez (2011) // Bienal Fin del Mundo-Antropoceno, Ushuaia (2011) // Jerográficos New York, Tokio, Kyoto, El Castell, E CA, Riba-roja (Valencia), Rosalind Wiliams – Fernando Castro Flórez (2014) // 

El Mundo, 25 años en movimiento, Centro Conde Duque, Madrid (2014) // Espacialismo cromático, Centro del Carmen-V Centenario del Nacimiento de Sta. Teresa de Jesús (2015) // 13 artistas valencianos contemporáneos y un homenaje desde la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, Román de la Calle (2015) // Nature as Architecture, Miquel Navarro, Juan Garaizabal, Francisco Caparrós, «Omnis enim color omnino mutatur in ominis» (sobre las fotografías hipnagógicas de Caparrós), galería Roberto Polo (2017) // El jardí de la natura – El jardín de la naturaleza, José Luis Cueto Lominchar; Francisco Caparrós: en favor de una secreta carta visual de la naturaleza. Entre urdimbres y dinamismos, Román de la Calle; Qöl Demamá Daqqah (sobre el imaginario fotográfico de Caparrós) Fundación Bancaja, Valencia (2019) // Colección Roberto Polo, Centro de Arte Contemporáneo de Castilla-La Mancha (2021) // «Metropolitans, pensar la ciutat», Colectiva 15 aniversari del EMAT, Torrent (Valencia) (2021).